LA SALSA DE LA VIDA

Uno de los pocos lujos que Alberto se podía permitir a sus cincuenta y dos años, era el café de los domingos por la mañana en el local que regentaba su amigo Luis. El día había amanecido soleado, en un fin de semana de mediados de diciembre, ya a las puertas de las fiestas navideñas. Disfrutaba dando un repaso los periódicos en papel, que la cafetería dejaba a la disposición de la clientela. Ojeaba y leía, intercambiaba saludos o si se daba el caso, mantenía una charla agradable. Sentado en una mesa con vistas al paseo arbolado que finalizaba a pocos metros de la catedral, sentía que parecía vislumbrase luz al final del túnel…

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TARRO CON ESENCIA DE SEXO Y TERNURA

Viernes por la mañana

El despertador vibró a las 8.30 h de la mañana del viernes. Transcurridos cinco minutos, Candela aún seguía remoloneando entre las sábanas. Rememoraba complacida la imagen de la despedida  la noche anterior. En el último instante, tras risas y ansias no disimuladas de ambos por concertar un próximo encuentro, Manuel había buscado sus labios. En la escena del portal se acariciaban y abrazaban. Rozaron más de una vez  sus lenguas y culminaron susurrándose cariños.

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SEÑORA LEALTAD

MICRORRELATO

La Señora Lealtad te acoge y escucha. Le brillan los ojos en los juegos eróticos. Rechaza el chantaje  de egoísmos que agotan. Asume su condición humana, no juega a ser diosa. Sella las grietas que Doña Fidelidad maquilla: las tentaciones de pensamiento, roce, mirada o gesto. Se entrega sin límite; es o no es, no esconde sus cartas. Con aplomo y coraje, marca territorio a esa equidistancia falta de agallas. Sale a la calle con la conciencia tranquila, la cara lavada y la cabeza alta.

 

Toledo, junio de 2023

A LA ALTURA DE TU PIEL

MICRORRELATO

A Lola, las dos sesiones de pilates semanales se le asemejaban a una terapia. Sin embargo, las noches de los viernes de los tres últimos meses le sabían a fuegos artificiales. Sus dos hijos adolescentes dormían esos días en el piso de su ex marido. Secándose el pelo, rememoró anteriores encuentros. Los abrazos de Arturo y sus caricias torpes…El agricultor de mirada franca y sonrisa cautivadora, sabía calmarla. Esa noche la sorprendió al llegar. Le tendió la botella de vino que traía y mostrándole sus manos, la dijo: -Vengo de una sesión de manicura. Traigo las manos sin asperezas e hidratadas. Cuando te acaricie, voy a estar a la altura de tu piel-.

Toledo, mayo de 2023