Poder de seducción

Los economistas tenemos que hacer más atractiva la enseñanza o la divulgación de la economía. Quizá deberíamos intentar que despierte más curiosidad entre los jóvenes. Intuyo que muchos de ellos tienen la percepción de que es una ciencia aburrida, donde señores y señoras muy serios en su torre de marfil, manejan datos, modelos o cuestiones como los impuestos, que no resultan fáciles de entender. Tenemos que bajar más a pie de calle, hay que dar más poder de seducción a esta ciencia social que refleja la vida misma con sus grandezas y miserias.

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