Población, valor añadido y equilibrio

SI SE ROMPE EL EQUILIBRIO LLEGA LA CRISIS

En economía una cuestión fundamental es el equilibrio. Por ejemplo cuando la demanda de bienes y servicios supera a la oferta disponible, se genera un desequilibrio y nos encontramos con la alerta de una inflación alta. Si la oferta de fuerza laboral (las personas que buscan trabajo) es superior a la demanda de trabajadores, el efecto que se produce es el aumento de las cifras de paro. Este si es de larga duración o estructural es una lacra para las personas en todos los sentidos. Tampoco quiero dejar de señalar las situaciones en las que los gastos superan a los ingresos de forma constante, llegando a producirse una dependencia excesiva de las deudas.

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La financiación personal a medio y largo plazo

Se necesitan productos de financiación innovadores para fomentar el consumo y la inversión. Que añadan valor y nos ayuden en la planificación financiera personal a medio y largo plazo.

¿Qué echo de menos en la financiación personal a medio y largo plazo?  Productos con límites globales y a largo plazo con compromiso de amortización periódica. Sin una exigencia de finalidad específica para el uso de los fondos recibidos. Que te permitan organizar el consumo, la inversión y el ahorro con libertad y responsabilidad.

 

 

Preguntar lo que sea necesario

Como uno ignora tantas cosas me gusta hacer y hacerme preguntas. Plantearse interrogantes es una forma de pensar y resolver dudas. Cuando por mi profesión trato con personas que no están al día en cuestiones financieras, observo que muchas de ellas mantienen cierta cautela de entrada e incluso suelen utilizar expresiones tales como “yo es que de estos temas la verdad es que no entiendo mucho”. En esas ocasiones recomiendo preguntar siempre lo que sea necesario para poder comprender.

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Una buena selección

En una estrategia de ahorro e inversión, diversificar es una condición necesaria pero no suficiente. Hay dos cuestiones a las que conviene prestar atención:

  • Una buena selección de activos y productos.
  • Una hoja de ruta personal bien definida y meditada.

La duración y la solvencia o calidad del emisor si hablamos de renta fija. El estilo de gestión, la apuesta por el valor o el crecimiento, o las zonas geográficas si nos referimos a la renta variable. La localización, regulación o las opciones de comercialización si estoy pensando en invertir en inmuebles.

Cada persona es un mundo. Nos guían las emociones, nuestros razonamientos y posibilidades. Asesórese, lea, investigue y decida lo que crea mejor para usted.