La actitud emprendedora

Animo a los «jóvenes» desde los 18 años hasta los 70 (como límite orientativo) con espíritu de lucha y fortaleza a embarcarse en nuevos proyectos. Mi recomendación abarca desde el ámbito profesional hasta las inquietudes personales y sociales que puedan sentir. Tendemos a asociar la creatividad y la innovación con el propósito de poner en marcha un plan de negocio a unas edades relativamente tempranas. Debemos ampliar el campo de visión y valorar que también es posible emprender aportando iniciativas cuando trabajamos por cuenta ajena, así como en el momento de acometer proyectos sociales o en nuestra vida privada. Sin olvidar a colectivos de personas como los prejubilados o los que han llegado a la edad de retiro con aceptable condiciones de salud física y mental. Muchos de ellos también están capacitados, tienen planes, aficiones o deseos de nuevas aventuras laborales. Una sociedad es más sabia cuando nuestros mayores envejecen de una manera dinámica y activa.

1. FORJANDO UN PROYECTO

Es conveniente que los chicos y chicas a partir de la mayoría de edad empiecen a cultivar su marca personal. La formación, tanto en la vertiente profesional como en estudios universitarios, el aprendizaje de idiomas, viajar para conocer otras culturas y formas de organizarse,  los conocimientos que se adquieren de forma autodidacta  junto a las habilidades adquiridas e innatas,  configuran nuestra carta de presentación.

Una persona puede descubrir su vocación en edad temprana o a lo largo de los años. Las experiencias profesionales, las vivencias y nuestras inquietudes culturales nos ayudan a tener clara, aunque no siempre ocurre así, nuestra vocación vital.  Desde el momento en que se incorpora a la vida adulta, un joven está en una fase de aprendizaje continuo, de conocer los diversos tipos de trabajos y de ejercer una actividad.  Si en algún momento de nuestra vida llegamos al convencimiento de que una profesión concreta es la ideal para nosotros, o que el proyecto de negocio que tenemos entre manos nos emociona, haremos las cosas con más pasión que en otras circunstancias.

El objeto de este artículo no es hablar de planes de negocio o circuitos para llegar a los clientes, entre otros conceptos o procesos organizativos. Me interesa llamar la atención sobre valores como la motivación y la constancia  a la hora de acometer un proyecto, sobre la actitud necesaria para salir de situaciones cómodas y rutinarias, así como al estar dispuesto siempre a cultivar nuevas relaciones profesionales, culturales o comerciales.

No está de más recordar que a los humanos se nos llega principalmente por las emociones y por las necesidades. Cuando tenemos que tomar una decisión, siempre estamos midiendo en nuestra balanza particular la relación calidad/precio de todo lo que se nos oferta. De ahí mi insistencia en aconsejar, principalmente a los más jóvenes, que trabajen su marca personal desde el primer momento.

2. NUNCA ES TARDE PARA UNA NUEVA ACTIVIDAD

La actual situación en los mercados laborales ha generado que muchas personas entre 50 y 60 años se encuentren en desempleo, o bien hayan accedido a una prejubilación. En bastantes casos se trata de gente con inquietudes, condiciones físicas buenas, así como un grado de experiencia y sentido común forjado a lo largo de los años, muy aprovechable para la sociedad.

Pueden valorar la oportunidad que se les brinda, para intentar en la medida de lo posible, dedicarse a eso que siempre les hubiera gustado hacer, bien en lo personal, bien en el plano profesional. Lanzo un llamamiento a las empresas y a las administraciones públicas para que reflexionen sobre las oportunidades y las sinergias que se crearían,  haciendo colaborar a varias generaciones en los procesos productivos y organizativos. Todos aportaría valor: experiencia, ímpetu, ganas de aprender, serenidad, visión y formación técnica. La mezcla de trabajadores bien organizados de distinta edad ayuda a cohesionar los grupos sociales.

 

Una actitud emprendedora fortalece valores como la constancia, la motivación y la capacidad de lucha.

Emprender e innovar generan desarrollo en las sociedades.

Comparte

Deja un comentario

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

De conformidad con las normativas de protección de datos, les facilitamos la siguiente información del tratamiento:
Responsable: DEL RIO POLO, VICENTE DAMIÁN
Fines del tratamiento: mantener una relación comercial y enviar comunicaciones de productos o servicios.
Derechos que le asisten: acceso, rectificación, portabilidad, supresión, limitación y oposición
Más información del tratamiento en la Política de privacidad

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.